H. G., Valencia
La aclimatación de los animales ha sido buena y los cuatro
lémures, las dos ratas espinosa y el sitatunga que han nacido en este tiempo en
el zoo así lo evidencian. Sin embargo, hay especies más sensibles como es el
caso de las ratas topo que viven en el termitero que han tenido que ser
retiradas de la zona de exhibición porque el estrés que les producía el exceso
de ruido de los visitantes. Los responsables del zoo estudian medidas de
insonorización -como puede ser reforzar las pantallas de cristal- para
garantizar el bienestar de esta especie.
En relación a las quejas de algunos
colegios próximos al zoo por el mal olor, el director del zoo, Koen Brouwer
apuntó que la limpieza de los cobijos se ajusta a "estándares muy altos" y se
mostró abierto al diálogo ante cualquier situación molesta que pueda surgir. Con
todo apuntó que "hay cosas que no se pueden evitar". "No podemos impedir que los
leones rujan", apuntó.
El Bioparc está recibiendo visitantes de Madrid,
Cataluña, Murcia o Andalucía, así como de diferentes países, entre ellos,
Holanda, Alemania, Reino Unido, Japón, Dinamarca o Estados Unidos. Los
valencianos representan un número elevado, si bien inferior al que se estimó en
un principio.