LOS VECINOS PIDEN QUE SE CUMPLA LA LEY PARA
EVITAR ESCÁNDALOS Y GRITOS EN LA CALLE POR LAS NOCHES CADA FIN DE
SEMANA El ruido abre la pugna
entre un turismo de fiesta o de descanso
Las quejas de los vecinos en la
costa por las zonas de ocio, las motos y las obras aumentan en
verano
Los propietarios de locales
avisan de que si cierran las zonas de marcha "todos saldrán
afectados"
ÁFRICA VENTURA
26/07/2005
Un agente
realiza un control de ruido a una moto, una de
las principales quejas de los vecinos en
ve Foto:MEDITERRÁNEO
El ruido ha reabierto la pugna entre un modelo turístico de
descanso o de fiesta para la costa castellonense. La
indefinición del tipo de turista que quiere recibir la
provincia provoca cada fin de semana protestas y
enfrentamientos entre vecinos veraneantes y visitantes
de juerga. El último, ocurría el pasado sábado en
Peñíscola cuando un grupo de personas asaltó, causándole
diversas heridas, a un vecino que se quejó por los gritos
tirándoles un cubo de agua. Ahora, las asociaciones de vecinos
piden que se cumpla la ley contra el ruido y los propietarios
que se les deje trabajar sin someterles al "acoso"
policial. Mientras, por su parte los ayuntamientos recuerdan
que son municipios turísticos y que es necesario conciliar
fiesta y descanso.
"Existen dos soluciones para combatir el ruido, aplicar
la ley o alejar de las poblaciones las zonas de ocio",
comenta con rotundidad José Morata, vicepresidente de la
asociación contra el ruido de Benic ssim, quien asegura
que este verano está siendo "peor" que otros porque
"la gente cada vez es más incivilizada".
Mientras, Alejandro, propietario de uno de los locales de
esta población, recuerda que "a la clientela hay que
ofrecerles algo más, porque no vienen a Benic ssim a
pagar 2.000 euros por un apartamento y poder ir sólo a la
playa". En este sentido, el empresario avisa de que "si
se cierran los locales, saldrían afectados todos".
En la zona norte de la provincia, el colectivo de Veïns
afectats per la Contaminació Acústica de Vinar²s denuncia la
"falta de responsabilidad de los propietarios de los
locales", pero también "la falta de civismo de la
gente" y esperan que sea el Ayuntamiento el que "regule
finalmente el ruido con una normativa municipal". Aun así,
también ven con buenos ojos el traslado de las zonas de ocio
fuera de la población.
Esta es una idea que ha comenzado a tomar forma en muchos
otros pueblos, como Oropesa, donde se ha planteado la
construcción de un Polígono deportivo y de ocio. Aun así, el
concejal de Urbanismo, Tomás Fabregat, matiza que esta
solución podría crear problemas "porque obliga a la gente a
coger el coche o a desplazarse unos kilómetros". Además, a
su parecer, "los destinos turísticos requieren también que
hayan lugares de ocio cerca".
Esta situación también comienza a ser un problema en
poblaciones como Moncofa, donde hasta ahora veraneaban un
reducido número de castellonenses, en su mayor parte vecinos
de otros municipios cercanos durante el invierno, y que con el
despegue urbanístico está recibiendo a un importante número de
turistas. Aquí, un grupo de vecinos ya han presentado firmas
al Ayuntamiento para que regule "la hora hasta la que se
puede estar armando escándalo en la calle o en los
parques", y "aferrarnos así a algo para poder protestar
contra las personas que a las dos de la mañana siguen
gritando".
CUMPLIR LA LEY "Contra los ruidos, cada Ayuntamiento
debe ejecutar las leyes y tomar medidas de una vez, porque las
quejas, muchas veces no van para el pub, sino para la gente
que está gritando de madrugada en la calle", matiza Vicky
Amores, presidenta de la Federación Provincial de Asociaciones
de Vecinos.
En verano, como ya publicó este periódico hace unas
semanas, se incrementan las quejas por el ruido de las motos,
las obras y las zonas de marcha.