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Las cerezas de la discordia Polémica en Sitges por las molestias que provocxa la
discoteca Pachá
RAMON
FRANCÀS - 26/06/2005 SITGES
Los vecinos
de la discoteca Pachá de Sitges, la primera en inaugurarse de la
veintena de franquicias repartidas por todo el mundo de la cadena
fundada por Ricardo Urgell, aseguran que 38 años ya es "bastante
peaje" soportando las molestias que provoca un local de ocio de
estas características. La discoteca, conocida por el símbolo de las
cerezas ubicuas, está situada en medio de una urbanización privada,
la de Vallpineda, situada a medio camino entre Sitges y Sant Pere de
Ribes.
El secretario del consejo rector de la Cooperativa de
Vallpineda, August Sitjà, aplaudiría que "se empezara a buscar" una
nueva ubicación para Pachá. Reconoce, sin embargo, que el
razonamiento expuesto por la propiedad de la discoteca recordando
que Pachá se inauguró en 1967 en una zona deshabitada es "difícil
combatirlo". O sea, "los vecinos ya sabían que donde iban a vivir
había una discoteca". Sitjà también reconoce que en los últimos años
Pachá ha realizado un esfuerzo para insonorizarse, para adecuar las
salidas de emergencia a la normativa y que se ha reducido
"muchísimo" la conflictividad y las consiguientes quejas del
adinerado vecindario.
Ahora los principales problemas son
por ruidos que alteran el descanso de los vecinos. Los originan la
clientela, que no tiene donde aparcar, en el exterior de la
discoteca del paseo Sant Dídac de Vallpineda y que a menudo "pone la
música del coche a toda pastilla". Los vecinos han apremiado al
Ayuntamiento a buscar una solución. El director de Serveis de
Prevenció i Seguretat Ciutadana del Ayuntamiento, David Martínez,
asegura que este verano, para reducir los problemas de aparcamiento,
se han facilitado tres paradas del bus urbano para que la discoteca
pueda realizar, desde hace mes y medio, un servicio de transporte
con un microbús de 9 plazas. También se estudia negociar con Pachá
que se dote de un servicio que regule el aparcamiento y evite peleas
en la calle. Donde sí va a mostrarse muy vigilante el Ayuntamiento
es en evitar el aparcamiento de coches en la carretera que une
Sitges y Sant Pere de Ribes.
El director de Pachá Sitges,
Mario Soldán, insiste en afirmar que "intentamos producir el mínimo
ruido posible y no molestar a los vecinos", pero recuerda que
"nosotros estamos antes que ellos y algunos compraron sus casas más
económicas justamente por el hecho de existir la discoteca". Sea
como fuere, el director de Pachá Sitges reconoce que "alguna vez se
ha hablado de trasladarnos, pero, que sepa, no hay nada en firme".
El alcalde de Sitges, Jordi Baijet, ha terciado en el asunto
esta misma semana afirmando en rueda de prensa que este primer local
de Pachá debe preservarse como todo un "símbolo" de las discotecas
catalanas. De hecho, desde que se inaugurara en 1967, Pachá se ha
extendido por todo el mundo, desde Barcelona, Madrid o Ibiza a
Buenos Aires, Hamburgo, Marrakech, Munich o Sharm el Sheik.
Actualmente se proyecta abrir Pachá en Tenerife, Amsterdam, Dubai,
Sao Paolo, Los Ángeles o
Singapur.
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