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Aena quiere trasladar un pueblo a causa del
ruido
Por : Metro
Los 300 vecinos de
Belvis del Jarama, una pedanía de Paracuellos del Jarama, se
enfrentan a un dilema: hacer las maletas o insonorizar sus
casas. Y todo por el “ruido inadmisible” que producirá a
partir del próximo 5 de febrero en este barrio –enclavado a
escasos tres kilómetros de las nuevas pistas del aeropuerto–
la terminal 4 de Barajas.
La noticia corrió
ayer como la pólvora entre los vecinos, que desconocían por
completo los planes de Medio Ambiente y de Aena. “Ha habido
una auténtica revolución en el pueblo”, recalcaba ayer la
alcaldesa de la pedanía, María del Carmen Ramos (IU), que se
enteraba de la propuesta por la prensa. Belvis se encuentra
justo entre las rutas de entrada y salida de la ampliación del
aeropuerto y el ruido superará los 70 decibelios, más de lo
permitido, las 24 horas del día. Pero los vecinos no están
dispuestos a ceder. “El traslado es la última opción”,
afirmaba ayer la alcaldesa, quien añadía que seguirá
denunciando el incumplimiento de las rutas aéreas desde
Barajas. ‘No nos moverán’ La negociación se
abrirá la próxima semana, aunque todavía no se ha decidido una
fecha. Medio Ambiente y Aena tendrán que poner sobre la mesa
su oferta de realojamiento (con tasaciones de casas incluidas)
o la instalación del máximo aislamiento acústico posible. De
momento, cuentan con la aprobación del alcalde de Paracuellos,
Fernando Zurita (PP), que ve bien la mudanza, pero, eso sí,
“si es voluntaria”, porque “la vida va a ser insoportable en
Belvis”.
Quien no escatimó en críticas fue el
vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, que denunció
que es “inconcebible” que los vecinos desconozcan su futuro en
pleno siglo XXI por causa de Fomento o de Aena. Y el Gobierno
central se defendió: “Nosotros hemos heredado esta falta de
planificación del anterior Ejecutivo”.
“ES UN DRAMA
FAMILIAR Y PERSONAL” • La situación que hoy se vive en
Belvis del Jarama se produjo ya hace tiempo en San Fernando de
Henares, donde se decidió trasladar 70 viviendas, y en
Coslada, que en su día demandó sin conseguirlo el traslado de
un barrio en el que, a día de hoy, los vecinos sufren todavía
el ruido de los aviones pese a la insonorización de las casas
que pagó Aena. • “Nuestro caso era una demanda compartida”,
señaló ayer la alcaldesa de San Fernando, Montserrat Muñoz.
“Eran 70 viviendas en medio de la nada, pero Belvis es un
pueblo y el drama familiar y personal no es comparable”. •
Las asociaciones de vecinos de la zona norte de Madrid: Ciudad
Santo Domingo, CiudalCampo, Fuente del Fresno y Club de Campo,
cerca de Belvis, han convocado para el sábado una
manifestación –aprovechando la inauguración de la T-4, para
protestar por el ruido que también produce en sus casas el
sobrevuelo de los aviones que operan en
Barajas. |