Los extranjeros que han elegido
Estepona como lugar de residencia también tienen cosas que decir
sobre la vida en el municipio y así se lo trasladaron a la concejala
de Turismo y responsable del Área de los Residentes Extranjeros,
Marta Solís, que periódicamente mantiene encuentros con
representantes de los colectivos de ciudadanos foráneos que viven en
la localidad.
Las mayores preocupaciones de estos vecinos no
distan mucho de las de los naturales de Estepona ni de aquellos
españoles que viven y trabajan en la ciudad: el ruido, el gran
crecimiento urbanístico y la situación de las playas en las zonas de
fuera del casco urbano, encabezan la lista de los asuntos a corregir
a criterio de los vecinos extranjeros del término
municipal.
Lugar para vivir
«Ellos han
demandado a las autoridades locales una mayor atención en el tema de
la construcción. Todos coinciden en que eligieron Estepona para
vivir porque era un lugar tranquilo y que ahora está lleno de grúas.
Yo entiendo su preocupación pero también intenté que vieran el otro
lado: que Estepona, para desarrollarse y ofrecer mejores servicios
tiene que crecer», explicó Marta Solís al término de la última de
estas reuniones con ciudadanos de fuera de nuestras
fronteras.
Los representantes de los residentes extranjeros
también hicieron una llamada de atención sobre los ruidos que hacen,
sobre todo, las motos y pidieron un mayor control del mismo. «Hay
que tener en cuenta que la mayoría de los extranjeros que viven en
la ciudad y que no vienen por motivos de trabajo tienen casi todos
una media de edad elevada, por lo que es comprensible su especial
sensibilidad con los ruidos», explicó Solís quien también se hizo
eco de las críticas de los ciudadanos foráneos hacia el estado de
las playas que se ubican en el extrarradio del casco urbano y de la
situación del mercadillo de los miércoles, «que dicen que está muy
lejos ahora», apuntó la responsable de Turismo.
Sin perder
derechos
Asimismo, Solís, informó a estos colectivos y
les hizo entrega de unos folletos editados en español e inglés por
el Departamento Municipal de Atención al Residente Extranjero, en el
que se les informa de las ventajas que obtendrían si se empadronaran
en el municipio. «Muchos de ellos piensan que si se empadronan aquí
van a perder derechos en sus países de origen, así que nosotros les
informamos de todos los beneficios que pueden obtener como
ciudadanos: En la Seguridad Social, derecho a residencias de
ancianos y centros de día, beneficios en tarjetas de autobuses,
poder escolarizar a sus hijos en centros públicos...», explicó
Solís.
El objetivo de que los residentes extranjeros se
empadronen es, según Solís, que puedan exigir como ciudadanos de
Estepona que de hecho ya lo son, pero no de derecho y evitar también
la existencia de «búnkers aislados» de extranjeros como los ubicados
en las zonas de Diana y Monte
Biarritz.