Bocinazos, sirenas a todo trapo o
caceroladas tienen sus días contados como forma de protesta
laborales a no ser que respeten los niveles de ruido que marcan las
ordenanzas municipales. Así lo ha decidido el Tribunal Superior de
Justicia del País Vasco, que ha resuelto «limitar el uso de
megafonía y otros elementos sonoros utilizados durante las
movilizaciones que tengan lugar en la vía pública».
La
decisión judicial tiene su origen en un contencioso entre el
sindicato ELA y el Departamento de Interior del Gobierno vasco a
raíz de una protesta de los trabajadores del Bingo Elcano, ubicado
en la Gran Vía bilbaína el pasado mes de abril. En el transcurso de
las mismas, los concentrados utilizaron diversos sistemas acústicos
«a un volumen elevado», lo que «provocó la presentación de numerosas
quejas por parte de vecinos del inmueble», según recordó ayer el
Departamento de Interior.
En mayo, miembros del sindicato
presentaron un escrito ante Interior para seguir con las
concentraciones. Entonces, el Ejecutivo les respondió con una
resolución en la que limitaba la utilización de elementos acústicos,
ajustándola a los máximos en decibelios dispuestos por las
ordenanzas municipales. Ante ello, ELA presentó un recurso, ahora
desestimado, ante el Tribunal Superior.
La sala coincide con
la resolución de Interior. Así, establece que «con objeto de evitar
molestias para las personas del entorno, los concentrados no hagan
uso de la megafonía u otros elementos ruidosos que impliquen
molestia, mientras los concentrados no cumplan lo establecido por la
legislación específica aplicable en la materia». Asimismo, entiende
que la legislación a cumplir por los concentrados en materia de
ruidos debe ser la ordenanza municipal de protección del medio
ambiente, que establece cuáles son los límites sonoros permitidos en
Bilbao.
Corregir la molestias
El
Tribunal mantiene, además, que la resolución de Interior es conforme
a derecho pues «la limitación impuesta es proporcionada y corrige
las molestias generadas por las concentraciones sin afectar al
derecho de reunión, ya que las reivindicaciones de los convocantes
pueden realizarse con pancartas u otros elementos no
sonoros».
Precisamente ayer, los trabajadores del Bingo
Elcano se reunieron ante el establecimiento, en demanda «de un
convenio justo». 18 de los 32 empleados estuvieron presentes. «Las
protestas se mantendrán, de forma indefinida, dos días por semana
-jueves y sábados- hasta que la empresa se avenga a negociar unos
salarios dignos», confirmó Olatz Urutxurtu, portavoz de
ELA.