pamplona.
Las esperanzas de recuperar las fiestas de Santa Ana en la
calle Jarauta se desvanecieron el jueves definitivamente. El
Ayuntamiento de Pamplona denegó los permisos que la asociación
Portalapea (que agrupa a vecinos, hosteleros y comerciantes de
Jarauta y Descalzos) había solicitado para celebrar, del 26 al
31 de julio, unos festejos cuya última edición data de 1976.
Los motivos aludidos por el Consistorio son las molestias que,
a su juicio, pueden sufrir los vecinos a causa del ruido.
La resolución del concejal delegado de Protección Ciudadana
afirma que "para unas fechas inmediatamente posteriores a las
fiestas de San Fermín en una zona afectada directamente por
las molestias que ocasiona la fiesta, al objeto de que se
mantenga un espacio temporal sin actividad festiva que pueda
afectar a los vecinos, resuelvo denegar la autorización
solicitada para la celebración de las fiestas de Santa
Ana".
Pero los organizadores no entienden este razonamiento, y
muestran su enfado. Marta Aguirre, de 23 años y miembro de
Portalapea, afirma: "Nosotros somos los vecinos, sabemos lo
que queremos y lo que nos molesta, lo que pasa es que no dejan
de mezclar cosas. ¿Por qué hacen caso a las quejas de unos
sobre el ruido en San Fermín y no nos prestan atención a
nosotros, que también vivimos aquí?". Además, muestran sus
dudas sobre que el ruido sea el verdadero motivo de la
denegación de los permisos. "El Ayuntamiento prohíbe todo lo
que no organizan ellos, lo que les molesta es que se hagan
cosas en la calle" aseguran los organizadores, que añaden:
"¿Cómo pueden denegar el permiso por el ruido si lo máximo que
hay es una verbena?". Aseguran que "uno de los verdaderos
motivos" es la solicitud de cortar el tráfico en la calle,
"ahora que ya no pasan coches ni por Descalzos ni por la Calle
Mayor, tenemos que soportar nosotros todo el tráfico".
tradición
Portalapea se constituyó en las pasadas navidades, cuando un
grupo de vecinos, camareros y comerciantes de la zona, a raíz
del desalojo del Gaztetxe, decidieron unirse con los objetivos
de "revitalizar la calle con actividades culturales y
sociales" y abrir la plaza de Santa Ana, según ellos, cerrada
sin motivos. Organizaron una presentación y desde entonces han
realizado actos en carnavales, degustaciones de pinchos,
actividades para los niños ... "Todos los vecinos parecían
contentos", así que decidieron que, como colofón, recuperarían
las fiestas de Santa Ana, que solían celebrarse entre los días
24 y 26 de julio. Las encuestas a vecinos de la zona revelaban
que estaban de acuerdo en recuperar una tradición como
aquellos festejos. El Consistorio, en su resolución, afirma
que no era una fiesta muy asentada: "Teniendo en cuenta que no
se trata de una actividad de las denominadas consolidadas...".
Los vecinos, sin embargo, desmienten esta versión, afirmando
que las de Santa Ana eran unas fiestas muy populares.
"Llevábamos celebrándolas toda la vida y venía muchísima
gente. Recuerdo que hacíamos hasta encierros con los carritos
de los críos. Y nunca ha habido problemas", se lamentaba un
vecino.
Protestas
"Todo estaba preparado", explica Marta. "No nos pueden decir
tan tarde que ya no se va a hacer". Alejandro Irigoyen,
también miembro de la asociación y dueño de un bar en la zona
se queja de que "el Ayuntamiento tiene esta calle olvidada".
Para denunciar lo que consideran una prohibición injusta, han
colocado carteles en la calle en la que solicitan a los
vecinos que llamen al 010 (teléfono de atención al ciudadano
del Ayuntamiento de Pamplona) y expongan sus protestas. "A ver
si hacen tanto caso a nuestras quejas como a las de San
Fermín", concluyen, asegurando que, pese a la prohibición,
"algo se hará".