Un informe de los Mossos d'Esquadra, que han finalizado las diligencias
previas para investigar si AENA ha cometido un delito por la continuidad
de la contaminación acústica sobre los núcleos poblados de Gavà, concluye
que considera "acreditado" que el ente gestor del aeropuerto de Barcelona
"es responsable de un delito contra los recursos naturales y el medio
ambiente", por una presunta vulneración de los derechos "a la protección
de la salud, de la intimidad y del bienestar y de la calidad de vida de
las personas de los barrios de Gavà Mar y Gavà Playa".
Las diligencias se iniciaron después de que la Fiscalía de Medio
Ambiente decidiera actuar de oficio e investigar la actuación de AENA,
tras las protestas de los vecinos, que denunciaron que desde la puesta en
marcha de la tercera pista en 2004 sufren el ruido de los aviones. Según
el informe, las maniobras de aproximación y aterrizaje "han vulnerado
sistemáticamente" las normas de protección de la salud pública "afectando
gravemente a la salud de muchos vecinos". La Generalitat realizó un
estudio sonométrico que constató que el aeropuerto provoca un ruido por
encima de lo permitido por la ley en núcleos habitados.