Cuando el ruido es un vecino
más Los vecinos de la urbanización
Torreblanca soportan desde hace años las molestias generadas
por los más de 50.000 vehículos, muchos de ellos camiones, que
circulan a diario por la carretera de Logroño. Exigen a
Fomento las pantallas acústicas que les
prometió.
C. FONTENLA. Zaragoza |
El ruido de los camiones y de los
coches se cuela sin permiso todos los días en sus casas,
situadas a menos de 50 metros de la autovía de Logroño. Medio
millar de vecinos de la urbanización Torreblanca, de
Garrapinillos, soportan a diario decibelios muy por encima de
lo permitido. "Y lo peor es el verano, no puedes ni abrir las
ventanas", comenta Mónica Bermúdez asomada al mirador de su
vivienda.
Hace tres años que Mónica llegó a la
urbanización confiando en poder disfrutar de un poco de
tranquilidad. Y nada más lejos de la realidad. Si el ruido ya
era ensordecedor por la autovía de Logroño, la situación
empeoró cuando se puso en funcionamiento la Z-32 (el enlace
que une la carretera con la AP-68), que ha acercado todavía
más los carriles a la urbanización. En total, más de 60.000
vehículos -en gran parte camiones- irrumpen diariamente en la
vida de estos vecinos. "Parece que los coches pasan dentro de
casa y con este nuevo enlace es mucho peor. Sólo descansamos
el día de Nochevieja o Navidad, cuando se nota una disminución
del tráfico", apunta.
Además de problemas para
conciliar el sueño, los vecinos tienen que elevar la voz para
poder hablar o, incluso, ordenar su actividad de acuerdo con
la intensidad del tráfico. "El mayor volumen de vehículos se
concentra de siete a doce de la mañana y de siete a doce de la
noche. Hay que ajustar más o menos la actividad a este
horario", indica Bienvenido Serrano.
Los residentes de
la urbanización -con 150 chalés- llevan varios años reclamando
al Ministerio de Fomento la instalación de pantallas
acústicas, que les proteja de la contaminación acústica .
Cuentan con el respaldo del Defensor del Pueblo y del Justicia
de Aragón, Fernando García Vicente. "Todos nos dan la razón",
apunta Ricardo Navarro, también vecino de la urbanización. De
hecho, García Vicente refiriéndose a este caso en concreto, ya
censuró en 2004 la planificación urbanística de la capital
aragonesa. "Hay un buen número de parcelas afectadas por la
línea de seguridad de cien metros que establece la Ley de
Carreteras", apunta el informe. "Incluso, se han levantado
nuevas construcciones dentro de la propia delimitación de la
zona de servidumbre", recoge en su informe.
Con estos
argumentos a su favor, los afectados defienden con uñas y
dientes su derecho al descanso y hacen hincapié en que la
parcelación de la urbanización estaba mucho antes que el
diseño de la carretera. "No nos pueden decir lo contrario. El
Ministerio debería haber tenido en cuenta que aquí viviría
gente. Ya había un planeamiento hecho", explica Mónica.
Un primer impulso
Hace dos años, y ante las
amenazas de los vecinos de llevar esta situación a los
tribunales, Fomento instaló un tramo de estas barreras
antirruido. Apenas 300 metros, pero "¿por qué no siguieron?",
se preguntan ahora los vecinos. "Además, hace un año en el
Congreso se confirmó la colocación del resto de estas
pantallas, pero todavía estamos esperando", lamenta
Navarro.
De momento, sólo las pocas viviendas más
próximas a estas pantallas antirruido han mejorado algo su
calidad de vida. "En esta zona se nota una disminución de
ruido, pero todavía es intenso porque en el resto de la
urbanización carece de esta protección", manifiesta
Ricardo.
Sólo exigen una solución para minimizar los
decibelios que actualmente soportan y que están seguros son
mucho más elevados que lo que marca la ordenanza municipal (el
ruido producido por el tráfico no puede superar los 55
decibelios en ambientes exteriores durante la noche y 65
durante el
día).
HERALDO DE ARAGÓN,S.A. Pº. Independencia, 29,
50001 Zaragoza Inscrita en el Registro Mercantil de
Zaragoza, con fecha 25-Junio-1909, Tomo 7 del Libro de
Sociedades, Folio 435, Hoja 570, Inscripción 1ª. CIF:
A50001973