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| Jaén |
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Reclaman 4 años de prisión para los dueños de un pub por
ruido molesto |
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| Dos propietarios de un
pub de copas de la capital se enfrentan a una pena de 4 años
de prisión. Es la ejemplar petición realizada por el fiscal,
que los acusa de generar ruidos perjudiciales y molestos para
la comunidad de residentes donde se ubica el local. De hecho,
una vecina sufre todavía las
consecuencias. |
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| Los
perjudiciales efectos del botellón en la
capital | | | |
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Rafael Abolafia / Jaén Se trata de
uno de los primeros juicios de estas características que se
verá en los juzgados de la provincia. En concreto, los dos
acusados, Pascual M. S., el administrador único del
establecimiento, y Santiago M. R., socio y encargado del pub,
se sentarán en el banquillo de los acusados de la Audiencia
Provincial el próximo 31 de marzo. Para ambos, el fiscal pide
cuatro años de prisión, la máxima que permite la ley, como
presuntos autores de un delito contra los recursos naturales y
el medio ambiente. Del mismo modo, el fiscal reclama el
pago de una multa de 4.500 euros y la inhabilitación especial
para ejercer su profesión durante tres años y medio. En
concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público pide
a los acusados que paguen a la principal vecina afectada 30
euros por cada uno de los días en los que ha permanecido
enferma. El relato de conclusiones provisionales de la
Fiscalía establece que el pub, que está cercano a la Estación
de Renfe, abrió sus puertas en el mes de diciembre de 2001.
Desde el principio los vecinos de la comunidad de propietarios
en cuyos bajos está instalado el pub formularon numerosas
denuncias debidas a los continuos perjuicios derivados de los
ruidos y las vibraciones. Estas molestias eran producidas por
el equipo de música que incumplía la Ordenanza Municipal de
Protección del Medio Ambiente. A principios de 2004, la
Policía Local, según relata el escrito del fiscal, precintó el
equipo musical por rebasar los límites de decibelios
permitidos (30). No obstante, los agentes comprobaron el 9 de
marzo, a instancias de las nuevas denuncias que presentaron
los vecinos, que se había instalado un nuevo reproductor “sin
autorización administrativa y sin ningún tipo de comprobación
para cumplir la normativa”. Como consecuencia de estos
ruidos, una vecina sufre un cuadro de intensa ansiedad e
insomnio que precisa tratamiento
médico. | | |