Dénia multa con 100 euros a dos
vecinos por hablar alto en la calle por la noche
Armaron un gran alboroto a las
5.30 horas, lo que provocó las denuncias de varios
residentes
El Ayuntamiento de Dénia es uno
de los pocos que aplica a rajatabla las ordenazas y leyes que
existen de ruidos, y prueba de ello es la multa de 100 euros que ha
impuesto a dos vecinos por hablar casi a gritos en la calle de
noche. El vecindario, molesto, les denunció, y si reinciden la
sanción será de 600 euros.
Muy cara les salió la juerga a dos
vecinos de Dénia que tras pasearse, presumiblemente, por varios
establecimientos públicos de la ciudad, decidieron ponerse a hablar,
casi a gritos, de la vida, la amistad o lo que fuera, en mitad de la
calle Mayor y a las 5.30 horas de la madrugada.
Aparte de
las copas que debieron tomarse, ya que iban “bajo los efectos del
alcohol”, dice la multa, ahora tendrán que pagar cada uno 100 euros
por haber incumplido la Ordenanza Reguladora de la Contaminación
Acústica vigente en Dénia.
Según explicó ayer el concejal de
Gobernación, Pep Marí, en los últimos meses “se han interpuesto
varias denuncias de este tipo”. En la mayoría de los casos, como
ahora, se trataba de personas con síntomas de intoxicación etílica
“que iba armando alboroto y haciendo mucho ruido por la calle”, dijo
el edil.
Reglamento
El proceso es
sencillo. En Dénia está prohibido producir ruidos molestos a los
vecinos desde medianoche y hasta las 8 horas del día siguiente,
entre semana. Los fines de semana, la prohibición llega a las 10
horas.
Si un vecino oye alboroto en la calle, o en alguna
vivienda de la finca ponen la música con un volumen muy alto, sólo
hay que llamar a la Policía Local.
Casi de inmediato, y si
no hay ninguna emergencia grave en curso, dos agentes se personan en
el lugar, comprueban la molestia y levantan un atestado si es el
caso. Después, la cuantía de la multa les será notificada a los
infractores.
En este caso, los 100 euros responden a que es
la primera sanción, pero si estos dos vecinos reincidieran, las
ordenanzas dianenses prevén hasta 600 euros de multa.
Otras
sanciones que se aplican en Dénia con cierta frecuencia son por
conducir con las ventanillas del coche bajadas y la música a gran
volumen, por realizar una fiesta casera que provoque molestias o
dejar abiertas las puertas de un pub con la música alta.
“Normalmente, la gente no hace ruido a esas horas”, indicó
Marí, pero cuando se juntan factores como diversión y consumo de
alcohol “no se dan cuenta de la hora que es”.
Aún así, a
veces resulta complicado imponer una sanción, ya que el ruido debe
medirse con un sonómetro y en muchos casos los infractores bajan el
volumen al percatarse de la presencia de un agente.