El Ararteko ha conseguido que el Ayuntamiento de
Vitoria se comprometa a desconectar por las noches las campanadas
del reloj del edificio consistorial, después de haber recibido las
quejas de vecinos por el exceso de ruido.
Según se recoge en el informe elaborado por la
oficina el defensor del pueblo vasco, Iñigo Lamarka, personas
residentes en la Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria presentaron
una reclamación por las molestias de los ruidos generados por este
reloj. Señalaban que las campanadas se repetían en las horas, en los
cuartos y las medias durante las 24 horas del día, lo que resultaba
especialmente molesto en horario nocturno.
El Ararteko se dirigió al Ayuntamiento solicitando
que realizara una medición del ruido de las campanadas para
comprobar si se ajustaba a los límites establecidos en la Ordenanza
Municipal. En la petición, se señalaba se habían dado casos
similares en otros municipios en los que finalmente se habían tomado
medidas como bajar el sonido o desconectar las campanadas por las
noches.
Ruidos
"admitidos"
Las autoridades municipales respondieron que las
campanadas del reloj del Ayuntamiento quedaban eximidas de la
aplicación de los límites sonoros establecidos en la Ordenanza
Municipal de Ruidos y Vibraciones, por su "naturaleza de
tradicional" y porque este tipo de ruidos "generalmente" eran
admitidos por la población.
El 'ombudsman' vasco volvió a dirigirse al
Ayuntamiento, dirigido por el popular Alfonso Alonso, insistiéndole
en la necesidad de adoptar las medidas precisas "para garantizar el
descanso y la tranquilidad de las personas afectadas". Recurrían,
asimismo, a la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del
Constitucional en esta materia.
Finalmente el alcalde de Vitoria informó que había
dado instrucciones para desconectar las campanadas del reloj del
Ayuntamiento en horario nocturno. Indicó, eso sí, que esta operación
requería un diseño y la ejecución de un sistema electromecánico y se
comprometió a realizarlo en un plazo de 65 días.