Según la referencia del Consejo de Ministros, esta nueva normativa se aplicará a los edificios nuevos, tanto los destinados a viviendas como los de uso sanitario, docente, administrativo o sociocultural, e introduce elementos novedosos en cuanto a materiales y técnicas de construcción.
El objetivo de este documento, que completa el Código Técnico de la Edificación aprobado en marzo de 2006, es poner fin a la contaminación acústica generada tanto en el exterior como en el interior de las viviendas, que actualmente padece casi un tercio de los hogares españoles. Entre las principales medidas destaca la mejora de los niveles de aislamiento, que incrementa las exigencias actuales hasta en más de tres veces para equipararlas al resto de los países comunitarios.
De esta forma, aumentarán los niveles de aislamiento al ruido aéreo (música, gritos, voces) y al ruido impacto (golpes, pasos) exigidos entre recintos pasando de 45 decibelios en laboratorio a 50 decibelios efectivos, es decir, en comportamiento real. Asimismo, se verificará el cumplimiento de las exigencias de aislamiento mediante parámetros en una medición in situ, además de en los tabiques, como se venía haciendo hasta ahora, también en los forjados, cubiertas y fachadas. El eco y las malas condiciones acústicas también se regularán cuantificando el tiempo de reverberación en recintos como aulas, comedores y salas de conferencias.
El Documento introduce también reglas para disminuir el ruido de las instalaciones de fontanería y saneamiento.





