CAROL ALVAREZ
BARCELONA.- El Síndic de
Greuges, Rafael Ribó, presentó en el mes de junio un informe sobre
contaminación acústica en el cual se hacía eco del «notable nivel de
preocupación ciudadana por el ruido» que perciben los ayuntamientos,
ante el cual algunas administraciones como la judicial «ofrecen una
capacidad de respuesta muy limitada».
En este sentido, El Síndic plantea una
serie de recomendaciones, entre ellas, que se favorezca la
intervención de mediadores o de instituciones judiciales como jueces
de paz o de proximidad que, por sus características, «pueden encarar
y resolver con agilidad y flexibilidad determinados conflictos por
ruido que están muy atados a las relaciones ciudadanas».
Rafael Ribó reclama en su informe a los ayuntamientos que
agilicen los procesos administrativos, también, «para evitar
dilaciones en el tiempo que agravan la situación».
Además, el Síndic anima a la Administración de la Generalitat y
las diputaciones y consejos comarcales a que presten asistencia a
los municipios en la aplicación de la Llei de Prevenció de la
Contaminació Acústica. Para ello sería necesario que se incremente
la dedicación de los técnicos municipales en los asuntos
relacionados con la contaminación por ruido.
Por otra parte, el Síndic propone que se editen guías o manuales
de actuación municipal ante las denuncias por ruidos, y que los
ayuntamientos dispongan de material de medición homologado para
poder facilitar la evaluación de las situaciones que infringen la
normativa.
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