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| LO
QUE DICE EL BANDO |
Vigencia: Entra en
vigor automáticamente cada 21 de junio, y se aplica hasta el
21 de septiembre.
Horario: De tres a cinco de la tarde,
y de 12 de la noche a ocho de la mañana debe guardarse
silencio, y se prohíbe dar voces, cantar o tocar instrumentos
en la calle.
Obras: Se prohíbe durante esas horas el
uso de elementos mecánicos ruidosos, como hormigoneras,
compresores o similares.
En casa: El nivel sonoro de
radios y televisores, transmitido a las viviendas colindantes,
no debe sobrepasar los 30 decibelios. Los establecimientos
ubicados en edificios de viviendas tampoco pueden originar
ruidos de más de 30 decibelios.
Vehículos: Los
ciclomotores no pueden superar los 80 decibelios, y ningún
vehículo los 88. Se prohíbe la circulación con 'escape libre'
o silenciadores inadecuados.
Claxon: Se prohíbe el uso
de las bocinas, salvo en casos de inminente atropello o
colisión.
Sanciones: Se establecen sanciones para los
infractores de hasta 90 euros. Esta cantidad es la misma desde
1984. |
El bando municipal que consagra la
siesta como un bien que se debe respetar entra en vigor a partir de
las doce de esta noche. Como ocurre cada año a la llegada del
verano, los cacereños puede hacer valer su derecho a no ser
molestados con ruidos excesivos entre las tres y las cinco de la
tarde desde que en 1984 el alcalde Juan Iglesias Marcelo promulgó el
que desde entonces se conoce como 'bando de silencio'.
No se
trata de una cuestión sin importancia. La Policía Local interviene
durante los meses de verano varias veces al día a causa de denuncias
de vecinos que ven alterado su descanso por culpa de actividades
ruidosas, sobre todo de obras, que durante todo el año se encuentran
activas precisamente a esas horas.
El año pasado incluso tuvo
que intervenir el alcalde dado el gran número de quejas que estaba
recibiendo el Ayuntamiento, y llegó a advertir de que las empresas
reincidentes podían ser sancionadas incluso con la retirada de la
licencia de obras.
Por el momento no se ha dado el caso, y de
hecho resulta muy raro que se llegue a sancionar a nadie por
incumplir el 'bando de silencio', a pesar de que están establecidas
multas de hasta 90 euros para los infractores. Es una cantidad que
no se ha modificado desde 1984.
Aunque las obras son el
motivo de denuncias más frecuente, el bando recoge otras muchas
restricciones en los ruidos. Con carácter genérico, establece que
deberá guardarse silencio desde las tres hasta las cinco de la tarde
y de doce de la noche a ocho de la mañana. Entre estas horas queda
prohibido «dar voces, cantar o tocar instrumentos en la vía pública,
así como el funcionamiento de receptores de radio y televisión y, en
general, todo tipo de aparatos reproductores de sonido cuyo nivel
sonoro transmitido a las viviendas o locales colindantes excedan de
30 decibelios».
En sus siguientes puntos el bando especifica
detalles tales como el número de decibelios a los que puede ascender
el nivel sonoro de las motocicletas en función de su cilindrada o,
por ejemplo, que sólo se permite el uso del claxon en casos de
«inminente atropello o colisión».
Los agentes de la Policía
Local son los encargados de hacer cumplir el bando. Por la
experiencia en veranos anteriores, cada día intervienen en una media
de tres o cuatro situaciones. Se desplazan hasta el lugar del aviso
y recuerdan que el bando se encuentra en vigor, lo cual suele ser
suficiente para que el ruido cese.
El problema de la
contaminación acústica en Cáceres fue advertido por la Uex en un
estudio en el que se situaba la media de ruido en la ciudad en 67,8
decibelios, cuando el máximo recomendado por la Unión Europea y la
Junta de Extremadura es de 66.