Las empresas de ocio y música deberán reducir la
exposición de sus trabajadores a altos niveles de
ruido
Una nueva directiva europea obligará a partir del
año que viene a reducir a las empresas de algunos sectores a reducir
el elevado nivel de ruido al que están expuestos sus trabajadores y
que, en Balears, afectará especialmente al mundo del ocio y la
música, que actualmente superan con creces los niveles que se
exigirán.
Así lo explicó a Europa Press Jaime Montserrat, técnico de
la Consellería de Trabajo y Formación, que ha organizado en el Parc
Bit una jornada dirigida a profesionales de salud laboral para
informar de las implicaciones de la nueva normativa europea, que
contó con la participación del experto Pablo Luna, que trabaja en el
Centro Nacional de Condiciones de Trabajo de
Barcelona.
Montserrat señaló que la
Consellería está realizando inspecciones en diez discotecas de
Balears (seis de Mallorca, dos de Menorca y dos de Ibiza) donde se
ha constatado que los trabajadores de estos locales están expuestos
diariamente a 'niveles elevadísimos' de ruido, con mediciones 'muy
altas' situadas entre los 110 y 120 decibelios, cuando la nueva
directiva fijará un máximo de 87 decibelios.
Actualmente, tanto las discotecas, como muchos bares,
orquestas sinfónicas o teatros de Balears superan el límite máximo
de exposición diaria al ruido, establecido en 990 decibelios, aunque
Montserrat subrayó que, con la nueva norma europea (que será
adaptada en España a finales de año), esta situación se tendrá que
regular porque se fijarán sanciones en el caso de que se
incumpla.
Montserrat reconoció que
será difícil que haya más concienciación al respecto, porque
supondrá bajar el sonido en estos locales, con la consecuente
llegada de menos clientes. En esta línea se refirió Luna, quien
advirtió que en otros países, como Australia o Estados Unidos, se
conocen muy bien los 'problemas muy gordos' en la salud laboral por
la exposición a la música.
Así, la
nueva normativa rebaja a la mitad (de 90 a 87 decibelios, al ser una
unidad compleja, señaló Luna) la exposición máxima diaria. La medida
afectará en Balears sobre todo a algunos segmentos de la industria
turística (además del ocio, las cocinas de los hoteles o las salas
de calderas), así como también algunos sectores industriales, como
las fábricas de zapatos.
La nueva
directiva hará más hincapié en la utilización de protectores, como
tapones o orejeras, para reducir los efectos del ruido, dijo Luna,
que calculó que más de un tercio de los trabajadores europeos (más
de 60 millones de personas) están expuestos a un elevado nivel de
ruido durante más de una cuarta parte de su tiempo de
trabajo.
La Agencia Europa para la
Seguridad y la Salud en el Trabajo ha comenzado una campaña con el
lema 'No al ruido', que intenta concienciar a los trabajadores sobre
los riesgos de estar expuesto a unos niveles elevados de ruido en el
centro de trabajo.
Según explica la
Consellería, los problemas de ruido van más allá de sus efectos
sobre la audición, ya que el ruido puede provocar accidentes en el
lugar de trabajo e incrementar los niveles de
estrés.