Un avión sobrevuela cada dos minutos las cabezas de 800.000 vecinos de
una veintena de municipios del norte y el sureste de la región. El ruido
es ensordecedor. Y ocurre así desde el pasado 5 de febrero, día de la
inauguración de la nueva terminal de Barajas, según denunciaron ayer 19
representantes de ayuntamientos afectados. "Exigimos a AENA que limite la
capacidad del aeropuerto al 90%. Da igual si no funciona a la perfección;
pero mejorará la vida de 800.000 residentes", afirmó ayer Montserrat
Muñoz, alcaldesa de San Fernando de Henares.
La nueva terminal del aeropuerto de Madrid-Barajas eleva de 78 a 120 la
capacidad de despegues y aterrizajes por hora y hasta 70 millones la cifra
de pasajeros por año. El nuevo Barajas fue inaugurado el pasado 5
de febrero y, desde ese día, una veintena de municipios que ya estaban
afectados por los decibelios de las antiguas instalaciones, han visto cómo
el ruido que causan los aviones ha aumentado. Así lo denunciaron ayer en
el municipio de San Fernando de Henares 17 representantes de otros tantos
ayuntamientos afectados.
A la reunión acudieron alcaldes o primeros tenientes de alcalde de
Ajalvir, San Fernando de Henares, Algete, Belvis del Jarama, Cobeña,
Colmenar Viejo, El Molar, Mejorada del Campo, Paracuellos del Jarama,
Rivas-Vaciamadrid, San Agustín de Guadalix, San Sebastián de los Reyes,
Soto del Real, Talamanca del Jarama, Torrejón de Ardoz, Tres Cantos y
Velilla de San Antonio. Faltaron representantes de Alcobendas y Coslada,
pero también apoyan las reivindicaciones.
"Exigimos a AENA que restringa la capacidad del aeropuerto de Barajas
al 90%. Quizá no funcionaría todo a la perfección, pero desde luego
mejoraría la vida de 800.000 vecinos", afirmó ayer Montserrat Muñoz,
alcaldesa de San Fernando de Henares (IU). Los regidores afectados quieren
que en la explotación del aeropuerto "se prime la calidad de vida de los
ciudadanos frente a la máxima operatividad del aeropuerto de Barajas". "Es
posible otro funcionamiento menos lesivo para las personas y el entorno
natural", arguyeron.
Aterrizajes y despegues
A los municipios del sureste (Torrejón de Ardoz, Mejorada del Campo,
Coslada o San Fernando de Henares) les toca sufrir los aterrizajes. A los
del norte (Algete, San Sebastián de los Reyes o Alcobendas) el ruido,
mucho más ensordecedor, de los despegues. Y desde que está en marcha la
nueva terminal, por las zonas afectadas pasa "un avión cada dos minutos",
señaló Muñoz.
Gema Delgado, primera teniente de alcalde de Talamanca del Jarama
(PSOE), aseguró que su pueblo (2.300 habitantes) tiene la sensación de
tener sobre sus cabezas "una autopista aérea". La alcaldesa de Velilla de
San Antonio (11.000 vecinos), también socialista, Lola Agudo, aseguró que
a su municipio le afectan sobre todo los aterrizajes y que el ruido desde
hace 10 días es "insoportable".
Fernando Peñaranda, alcalde socialista de Mejorada del Campo (22.000
residentes) agregó que la calidad de vida de sus vecinos no es la que le
gustaría. "En Mejorada tenemos ruido de día y de noche; y eso que
prácticamente todas las viviendas del municipio están insonorizadas",
denunció.
Desde San Sebastián de los Reyes (65.000 vecinos), su primer teniente
de alcalde, Rubén Holguera (Izquierda Independiente), afirmó que la puesta
en marcha de dos pistas en paralelo ha afectado muchísimo a los municipios
del norte; ya que los aviones que despegan de una de las pistas cruzan
inevitablemente esta zona de la región. La misma denuncia hizo Jesús
Herrera, alcalde socialista de Algete (20.000 habitantes). "Antes el ruido
afectaba a 3.000 vecinos del municipio; con la ampliación nos afecta a
todos", criticó.
Los ayuntamientos también denuncian que los aviones no respetan las
rutas fijadas y que, por tanto, la huella sonora que fue aprobada
el 28 de enero de 2004 y que afecta a 400.000 vecinos se ha incrementado
al doble, a 800.000. "Es imprescindible que Aviación Civil tome cartas en
el asunto y exija el cumplimiento de la disciplina aeroportuaria,
aplicando las sanciones que correspondan con total dureza", exigieron los
alcaldes.
Además, denunciaron que la declaración de impacto ambiental, que fue
aprobada en 2001 y que establece las medidas medioambientales que hay que
tomar en la zona, está siendo incumplida. "Sobre todo en lo que afecta al
río Jarama, que ha sufrido muchísimo por la ampliación del aeropuerto.
Desde el Ministerio de Medio Ambiente y Fomento prometieron que
recuperarían la vega del Jarama, pero aún estamos esperando", denunciaron
los asistentes a la reunión.
Una vez más, los alcaldes exigieron el cierre nocturno del aeropuerto y
la insonorización de las viviendas más afectadas.
Belvis abre la puerta al realojo
Los 300 vecinos de Belvis, pedanía de Paracuellos del Jarama, sufren
tanto ruido de los aviones que el Ministerio de Medio Ambiente y la
empresa pública que gestiona los aeropuertos, Aeropuertos Españoles y
Navegación Aérea (AENA), pusieron el mes pasado sobre la mesa una
propuesta para trasladar a todo el pueblo a otro lugar.
Belvis se encuentra justo entre las rutas de entrada y de salida de la
ampliación del aeropuerto. Su alcaldesa, Mari Carmen Ramos (IU), aseguró
ayer que el jueves pasado mantuvo una reunión con representantes del
ministerio y que salió más o menos contenta. "Pedí el cierre nocturno de
la pista que está más cercana a Belvis y me dijeron que era totalmente
viable", explicó.
Sobre la propuesta de trasladar a todos los vecinos a otro
emplazamiento, Ramos agregó que quiere dejar la puerta abierta al realojo
"por si hay algún vecino que no está contento y considera que hay mucho
ruido y prefiere cambiarse". "Lo han pedido muy pocos, pero quiero que
haya esa posibilidad", agregó. El barrio que sí que será realojado entero
por el ruido de Barajas es el de Las Castellanas, en San Fernando de
Henares. El pleno del ayuntamiento aprobó por unanimidad hace un año el
realojo de sus 300 vecinos al casco urbano.
El Ayuntamiento se quedó con el suelo afectado por el ruido y AENA pagó
la diferencia de precio con los terrenos del casco urbano. "Tenemos
previsto que puedan estar en sus nuevos pisos a finales de 2007", explicó
Montserrat Muñoz, alcaldesa del municipio (IU).
Otro barrio muy afectado por el ruido es el de La Granjilla, en San
Sebastián de los Reyes. En esta zona viven unas 500 personas. La
Granjilla, antes de la nueva terminal del aeropuerto, sufría el paso de
aviones de una ruta secundaria. Ahora, padece una de las principales. "Si
antes pasaban 20 aviones a la hora por este barrio; ahora pueden llegar a
pasar entre 40 y 50", concluyó Rubén Holguera, primer teniente de alcalde
de San Sebastián de los Reyes.