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La Universidad de
Castilla-La Mancha ha dado a conocer el resultado de
una investigación reciente que se ha llevado a cabo en el
Laboratorio de Neurobiología Celular de la Facultad de
Medicina. Se trata de un estudio experimental sobre la
degeneración y posterior reparación del sistema nervioso tras
un traumatismo acústico producido por la exposición a sonidos
que superan los 100 decibelios. Este estudio, que ha sido
realizado junto al Instituto de Neurociencias de Castilla y
León, concluye que al poco tiempo de iniciarse el proceso de
destrucción neuronal a causa del ruido, se produce un rebrote
a partir de las neuronas auditivas sanas, que tratan de
reemplazar las conexiones perdidas.
El catedrático de
Histología de la UCLM José Juiz, el profesor de la Facultad de
Medicina José Moncho Bogan, y el vicerrector de Investigación
de la UCLM, Francisco José Quiles, han presentado los
resultados de este trabajo que ha sido desarrollado
experimentalmente en ratas de laboratorio, por tener éstas un
sistema auditivo parecido al humano. El proyecto se ha
realizado en colaboración con el grupo de Neurobiología de la
Audición del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, en
la Universidad de Salamanca, dirigido por el catedrático
Miguel Merchán; y ha sido financiado por el Ministerio de
Educación y Ciencia y por la Consejería de Sanidad de
Castilla-La Mancha.
Según el profesor Juiz, ya se
conocía que la estimulación excesiva con un sonido muy
intenso, el llamado trauma acústico, destruye las células
receptoras del oído interno. Partiendo de esa base, el estudio
ha demostrado que el daño se extiende físicamente de manera
muy rápida, en unas 24 horas, a las células nerviosas
(neuronas) que llevan la información auditiva desde las
células receptoras al sistema nervioso central, formando el
nervio auditivo. Estas células experimentan un auténtico
proceso neurodegenerativo, de tal manera que sus
prolongaciones en forma de cable, los axones que las conectan
con otras células nerviosas, se desconectan de ellas, se
fragmentan y desaparecen.
El estudio El
estudio, iniciado hace dos años, ha comprobado que a los pocos
días de iniciarse la neurodegeneración por trauma acústico, se
dispara un fenómeno de regeneración o ´rebrote´ que afecta a
los axones de neuronas que no han sido dañadas. Estos rebrotes
axonales parece que tratan de cubrir el hueco dejado por los
axones de las neuronas degeneradas y establecen nuevas
conexiones para sustituir a las que se habían perdido, aunque
se desconoce si la sustitución se lleva a cabo con éxito o sin
él.
Esta es la primera vez que se pone de manifiesto un
proceso degenerativo seguido de regeneración o recrecimiento
en los centros auditivos del sistema nervioso central como
consecuencia de un traumatismo acústico, por lo que el
hallazgo supone una llamada de alerta sobre la extensión del
daño que provoca la exposición a sonidos intensos. La
afectación física de los circuitos de neuronas auditivas del
sistema nervioso central añade una dimensión adicional de
gravedad a la exposición a ruidos que cada vez son más
frecuentes en nuestro entorno ´el escape de las motocicletas,
el volumen de la música en pubs y discotecas, etc,´por lo que
según comentó el profesor Juiz, se deberían acelerar políticas
serias de prevención.
El profesor también resaltó que
el uso de este modelo acústico puede ayudar a comprender mejor
las consecuencias de otros tipos de traumatismos y procesos
neurodegenerativos en el sistema nervioso, dado que puede
haber mecanismos compartidos de respuesta de las neuronas
independientemente del lugar en que se encuentren, ya lleven
información auditiva, visual, motora, etc,.
A juicio
del profesor José Juiz, este hallazgo estimula a continuar
estudiando las bases celulares y moleculares del proceso de
regeneración y recrecimiento de fibras nerviosas en busca de
procesos que puedan ser regulados y controlados por
intervención externa de tipo físico o farmacológico. Además,
indicó, el proyecto sigue en la línea de las prioridades de
investigación del grupo que dirige, que trata de entender cómo
responden y se adaptan las neuronas del sistema nervioso
central a situaciones en las que pierden sus conexiones con
otras neuronas. Esta situación es muy común en muchas
patologías del sistema nervioso, y entender sus bases
celulares y moleculares, afirma, ´nos debe poner en la ruta
para prevenir o curar dichas patologías con mejor conocimiento
y eficacia´.
El profesor Juiz ha informado sobre este
hallazgo justo antes de viajar a Estados Unidos para
participar en el Congreso de la ´Association for Research in
Otolaryngology´ que se celebrará en Baltimore, Maryland, a
partir del próximo domingo. La presencia en este foro, antes
de la publicación de los resultados, es debida, señaló el
profesor Juiz, a que ´pretendemos intercambiar, discutir y
enriquecer nuestros resultados con los de otros investigadores
que trabajan en grupos con temáticas afines, aunque en
cualquier caso, nuestro hallazgo nos coloca en una situación
de ventaja competitiva en relación a grupos de EE.UU.,
Inglaterra y Alemania´. |