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Las Arenas del ruido
Las obras de remodelación del coso taurino en centro de ocio causan molestias a los vecinos
La cúpula del centro de ocio será más alta y la carga y descarga se hará soterrada

La contaminación acústica, las grietas y el polvo a causa de trabajos en la plaza de toros son las principales denuncias vecinales  
El pleno municipal aprobará hoy una modificación que permitirá construir la gran bóveda flotante un metro y medio más alta  

SILVIA ANGULO - 15/07/2005
BARCELONA

Polvo y ruido a todas horas. Ésta es la denuncia que lanzan los vecinos de la calle Llançà que están hartos de soportar unas obras que se están haciendo interminables. Los trabajos de reconversión de la plaza de toros de las Arenas en un centro de ocio de última generación están poniendo a prueba la paciencia de los inquilinos de los bloques que se encuentran justo enfrente del coso. En este lado no hay ninguna lona que mitigue las espesas polvaredas que producen las máquinas al trabajar. El único toldo que tapa las obras se encuentra en el lado de la plaza Espanya y la calle Tarragona, donde un anuncio publicitario protege la fachada lateral de la plaza taurina. Además, por si fuera poco, a causa de los trabajos de construcción de las plantas soterradas -cuatro en total- han aparecido grietas en el interior de las viviendas.

Abelardo Palacio vive en el número 32 de la calle Llançà y se lamenta de que le hayan metido la obra "dentro de su casa". Explica que cualquier edificio en rehabilitación por lo menos lo protegen con lonas; "En las Arenas, nada de nada". Pero por encima de todo a Abelardo le molesta el ruido continuo de las máquinas, los martillos y los camiones que desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde están trabajando justo al lado de su ventana.

Precisamente, la contaminación acústica es la denuncia más repetida por los vecinos de la zona, aunque hay casos y casos. A algunos, el hecho de disponer de doble y hasta triple vidrio con cámara de aire les ayuda a mitigar y soportar las obras. Pero para otros, es el caso de la portera del número 22 de la calle Llançà, la situación "a veces es inaguantable". Sobre todo cuando trabaja la bivalva, que hace un ruido ensordecedor "como un barreno y se mueve el suelo bajo los pies", dice esta mujer. Al parecer, el movimiento que produce este equipo es el que ha provocado la aparición de pequeñas grietas. En este sentido, Antoni Henares, uno de los vecinos afectados, explica que son casas de 1932 y ya tenían algún desperfecto por el paso del tiempo, pero que ahora éstos se han agravado.

Los vecinos de la zona han hablado con Dragados -empresa que se encarga de la construcción del centro de ocio-, y algunos técnicos han visitado las casas para conocer de cerca los desperfectos. La empresa tiene alquilado un pequeño local en la calle, por lo que los vecinos están tranquilos ya que los mismos operarios han podido comprobar las secuelas que están teniendo las obras en el interior de los edificios. En todas las conversaciones -dicen los vecinos- la compañía constructora se ha comprometido a hacerse cargo de las obras de mejora en estos pisos.

Los problemas más graves hasta el momento los han sufrido los trabajadores y clientes de los dos establecimientos hoteleros que hay en el tramo de la calle Llançà entre Diputació y Gran Via. En el hotel Onix Fira, la directora, Reyes Lucas, dice tener una larga lista de reclamaciones. "A las doce de la noche -algunas veces- aún están trabajando y algunos clientes han llegado a bajar a la recepción para quejarse de que no podían conciliar el sueño", explica. Dice que en varias ocasiones ha acudido al distrito a presentar una reclamación y muchos días ha llamado a la Guardia Urbana sin que ésta llegase a actuar.

"Estamos perdiendo dinero, el espacio para la subida y bajada de pasaje en la calle nos lo han trasladado a Diputació. Además, nos cortan la calle a su antojo y sin previo aviso", denuncia.Yes que tras meses de tener la calle cortada, periódicamente vuelven a restringir el tráfico con las repercusiones que esto conlleva para los negocios que hay en ese tramo. Xavier Mestre, propietario del centro de artesanía Nanini&Mestre, critica que la empresa no avise para poder establecer con los comercios de la zona un horario de carga y descarga.

Con todo, los vecinos aseguran que esta semana la situación ha mejorado. Hace unos meses eran las diez de la noche e incluso las doce de la noche y todavía estaban trabajando. Algunos vecinos entienden que las obras se tengan que acabar y dicen que las molestias, hasta cierto punto, son comprensibles, pero temen que en las próximas semanas, cuando se inicien los trabajos de rebaje del coso taurino, se vuelva a la situación "inaguantable" que ya han experimentado y sufrido.

Hoy en el pleno municipal está previsto aprobar una modificación del plan especial de las Arenes para solucionar algunos aspectos técnicos. Lluís Alonso, coautor del proyeco junto a Richard Rogers y Sergi Balaguer, explica que la forma de la cúpula ha obligado a modificar la altura final que tendrá el edificio.

Así, se prevé incrementar en un metro y medio la bóveda flotante del tamaño de un campo de fútbol y que finalmente superará los 27 metros. Además, otra de las modificaciones será la de cambiar la disposición de las rampas que conducen al aparcamiento y "ubicar la carga y descarga en el interior del aparcamiento para evitar molestar a los vecinos", dijo Alonso.

El centro de ocio de las Arenes deberá estar a acabado en el 2008. El proyecto, que promueve el Grupo Sacresa, supone una inversión de 100 millones de euros, y contará con una superficie total de 100.600 metros cuadrados, repartidos en dos edificios. Así 32.400m2estarán destinados al equipamiento principal, restauración y comercios y 5.500m2más dedicados a uso cultural con un inmueble anexo que se construirá en la calle Llançà que también tendrá oficinas. Sólo la rehabilitación del inmueble supone cinco millones de euros. Algunas voces sostienen que el presupuesto se ha disparado y que los promotores quieren ahora ubicar en el interior una gran superficie comercial.

En el interior de la plaza se alzará un edificio totalmente nuevo donde se instalarán doce salas de cine, un centro termal, comercios, restaurantes, una bolera y un gimnasio, que tendrá la peculiaridad de una pista de atletismo.

El edificio interior estará estructurado en cuatro pisos de forma que el espacio central aumenta su diámetro en los pisos más altos. La parte superior estará cubierta por una cúpula de zinc con claraboyas que aportarán luz natural al espacio central y dispondrá de una terraza mirador descubierta que coronará el edificio. Alonso explicó también que está en conversaciones con Jordi Tardà para ubicar su colección de objetos relacionados con el rock en el futuro centro de ocio.



 
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