Los 'coches discoteca' son como
terremotos rodantes. A su paso, nada permanece impasible. Los
sonidos graves -amplificados hasta el paroxismo- son puñetazos en
los tímpanos. Su presencia en los botellones es prácticamente
obligada. El conductor llega atronando, aparca entre el gentío y, en
muchos casos, abre el maletero e inaugura una barra que nada tiene
que envidiar a las que pagan impuestos. Ya está montado el
'fiestón'.
El fenómeno existe en todas las capitales
andaluzas. Granada no es una excepción. Y el Ayuntamiento ha tomado
nota. Ya ha impuesto multas a varios 'coches discoteca', según
confirmó José Antonio Mérida, el máximo responsable de la concejalía
de Medio Ambiente. «Se han dado casos y la Policía Local ha
sancionado a los propietarios de los vehículos por exceso de ruido»,
indicó Mérida que, precisamente ayer, compareció ante los
periodistas para informar sobre la batería de medidas que ha puesto
en marcha el Consistorio para intentar que Granada deje de ser una
de las urbes más estruendosas de España. Hace apenas una semana, el
Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Medio
Ambiente, anunció que iba a autorizar a la Policía Local para que
multara a los propietarios o usuarios de los 'coches discoteca'. El
Consistorio hispalense prevé que las sanciones lleguen hasta los
3.000 euros. La corporación municipal de Sevilla cree que el 'susto
económico' es la única forma de terminar con los vehículos que hacen
exhibición de la potencia de sus equipos de música cerca de zonas
habitadas.
Medidas como las que van a entrar en vigor en
Sevilla ya se han adoptado en otras ciudades españolas como
Barcelona o Zaragoza.
Teléfono anti decibelios
De
vuelta a Granada, el concejal de Medio Ambiente explicó que los
técnicos de su departamento han constatado que los autobuses
públicos de Rober y los camiones de Inagra, la concesionaria de la
recogida de basuras en la capital, superan los niveles sonoros
permitidos. Con todo, Mérida, pronosticó que ese problema se irá
solucionando paulatinamente y en 2007, fecha en la que
presumiblemente estará listo el mapa del ruido de la ciudad, la
situación habrá mejorado sensiblemente. De momento, la Universidad,
institución que colabora con el municipio en la elaboración de dicho
mapa, ya ha comenzado a instalar los primeros medidores en la zona
centro de Granada.
El Ayuntamiento, de forma experimental,
también ensayó -durante los fines de semana de mayo y junio- el
'Teléfono del Ruido', un proyecto que facilita mediciones y
clausuras durante las noches, unas actuaciones que son realizadas
por expertos de Medio Ambiente que permanecen de guardia. En este
sentido, no es un número de teléfono que esté a disposición de los
ciudadanos. Es la Policía Local la que, tras recibir una queja,
alerta a los técnicos para que acudan al lugar en ese momento. Si
los resultados del experimento -que aún no han sido evaluados- son
buenos, la idea tendrá continuidad.