La Sala de lo Contencioso
Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha
condenado al Ayuntamiento de El Puerto a indemnizar a José Antonio
Navalón Martínez con 769,30 euros por los daños ocasionados por el
ruido producido durante la Motorada de 2001. Ante dicha sentencia
del Contencioso Administrativo del TSJA no cabe
recurso.
Aunque fue Navalón quien inició este recurso hace
cuatro años, «la entrada en escena de José Peña, vecino de la
localidad comprometido en la lucha contra el ruido de la Motorada,
fue la que reactivó el caso y ha permitido esta sentencia favorable»
según fuentes cercanas a
Juristas contra el Ruido.
La demanda presentada por Navalón impugnaba el bando
municipal aprobado para regular la concentración de motos. En el
mismo se dictaron una serie de normas y restricciones que según este
vecino «no hacían frente al problema del ruido generado,
especialmente por las noches, debido a la alta concentración de
personas y motocicletas en la zona de la Ribera del Marisco».
Otras sentencias
Teniendo en
cuenta todo esto y basándose en otras sentencias del Tribunal
Constitucional y en una del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el
TSJA falló a favor del demandante por entender que «concurre un
fenómeno de contaminación acústica».
El estudio realizado
por la Delegación Provincial en Cádiz de la Consejería de Medio
Ambiente en 1998 ayudó a tomar esta decisión. Lo fijado por el
Reglamento de Calidad del Aire, vigente hasta 2003, es un máximo de
35 decibelios durante el día y 30 por la noche. En el estudio se
aprecia que las edificaciones afectadas soportaron unos niveles de
46,5 decibelios de día y 47,3 de noche. Según el estudio encargado
por Peña, al que accedió LA VOZ, estos niveles en 2005 se sobrepasan
aún más.
Como dato importante a tener en cuenta, «con exceder
en seis decibelios lo permitido, se considera un grave problema para
la salud» según las fuentes consultadas.
Satisfacción
La Asociación
de Juristas contra el Ruido calificó esta sentencia de «muy
importante» y destacó la «sensibilidad mostrada por el órgano
superior de justicia andaluz para captar el problema».
Según
esta asociación, la «sentencia tienen en cuenta que la contaminación
acústica afecta a los derechos fundamentales de las
personas».
Esta resolución podría tener consecuencias muy
importantes. Como se destaca desde Juristas Contra el Ruido, «los
vecinos afectados por la Motorada de 2005 están a tiempo de pedir
una indemnización al Consistorio».