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13/03/2006 | |||
Las neuronas destruidas por el ruido rebrotan Las células neuronales destruidas por un ruido intenso rebrotan a partir de neuronas auditivas sanas, según un trabajo de las universidades de Castilla-La Mancha y Salamanca. Un estudio experimental sobre la degeneración y posterior reparación del sistema nervioso tras un traumatismo acústico producido por la exposición a sonidos que superan los 100 decibelios, ha concluido que, al poco tiempo de iniciarse el proceso de destrucción neuronal, se produce un rebrote a partir de las neuronas auditivas sanas, que tratan de reemplazar las conexiones perdidas. Los investigadores José Moncho Bogani, María José Simarro y José Juiz, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha, junto con especialistas de Neurobiología de la Audición de la Universidad de Salamanca, han comprobado la repercusión de los ruidos medioambientales en la pérdida de audición, descubriendo que tras este impacto no sólo el órgano receptor auditivo sino también las células nerviosas que lo integran acaban muriendo, "de tal manera que sus prolongaciones dendríticas, los axones que las conectan con otras células nerviosas, se desconectan de ellas, se fragmentan y desaparecen", ha explicado José Juiz. El estudio, iniciado hace dos años, ha comprobado que, a los pocos días de iniciarse la neurodegeneración por trauma acústico, se dispara un fenómeno de regeneración o "rebrote" que afecta a los axones de neuronas que no han sido dañadas. Estos rebrotes axonales parece que tratan de cubrir el hueco dejado por los axones de las neuronas degeneradas y establecen nuevas conexiones para sustituir a las que se habían perdido, aunque se desconoce si la sustitución se lleva a cabo con éxito o sin él. Juiz ha querido recalcar que "no se trata de una regeneración sino de un rebrote de las fibras nerviosas, porque de neuronas sanas se producen proyecciones; el sistema responde intentando repararse". Esta es la primera vez que se pone de manifiesto un proceso degenerativo seguido de regeneración o recrecimiento en los centros auditivos del sistema nervioso central como consecuencia de un traumatismo acústico, por lo que el hallazgo supone una llamada de alerta sobre la extensión del daño que provoca la exposición a sonidos intensos. La afectación física de los circuitos de neuronas auditivas del sistema nervioso central añade una dimensión adicional de gravedad a la exposición a ruidos que cada vez son más frecuentes en nuestro entorno, por lo que, según el profesor Juiz, se deberían acelerar políticas serias de prevención. El estudio se ha realizado en ratas de laboratorio a las que se les ha sometido a una intensidad tonal de 105 decibelios durante dos días en un régimen de cuatro horas. Exposiciones con menos decibelios, a partir de 90, se pueden convertir en traumáticos "si abarcan todo el marco de frecuencia". Impacto devastador | ||||
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