El Ayuntamiento de L'Hospitalet ha iniciado una política de "tolerancia
cero" contra los bares, pubs y discotecas que superan el ruido
permitido e incumplen el horario de cierre. El municipio ha dispuesto la
imposición de multas de 6.000 euros cuando compruebe que un local se salte
la reglamentación. Tampoco habrá siguiente aviso: si el establecimiento
vuelve a saltarse las normas, el Ayuntamiento precintará el local.
Además, de no pagar la multa, procederá al embargo sistemático de la
cuenta bancaria de su propietario.
Una patrulla de 12 agentes de la Guardia Urbana se dedicará a
inspeccionar los establecimientos cada fin de semana y durante las noches
en las que haya gran actividad. Para lograr el máximo de poder de acción,
se coordinarán con una unidad especial que integrará, además de los
agentes municipales, a los Mossos d'Esquadra, el departamento de
Actividades Regladas y los servicios jurídicos municipales, que también
actuará en los locales comerciales que sobrepasen el horario de cierre. De
esta forma, el local que cometa una irregularidad no tendrá
escapatoria.
El Ayuntamiento, que preside el socialista Celestino Corbacho, tiene
detectados varios locales que crean molestias a los vecinos. La vigilancia
empezará en estos puntos localizados, muchos de ellos frecuentados por
población de origen inmigrante. Es aquí donde se concentra gran parte del
problema de incivismo en las noches y madrugadas en L'Hospitalet.
Corbacho ha señalado que este mismo mes se abrirán los primeros
expedientes, en una iniciativa que se espera contundente. Corbacho admitió
que el proceso será lento y los resultados tardarán algo en venir, si bien
aseguró que a partir de ahora se impondrá una disciplina para la que no
habrá marcha atrás.
En el mes de julio, el consistorio creó dispositivos especiales contra
el ruido para corregir la conducta en bares y terrazas. Ese mismo mes, el
pleno municipal aprobó la imposición de multas de 6.000 euros y el cierre
cautelar durante medio año a los locales llamados Agapito y Overdrive,
donde se concentra población latinoamericana. Este tipo de locales
funcionan como after hours, aunque sólo tienen licencia de bar.
Pero no ha sido suficiente y, debido a los reiterados incumplimientos y
las denuncias presentadas por los vecinos, el consistorio ha optado por la
mano dura.
En el municipio de L'Hospitalet hay unos 1.250 bares, 200 de ellos de
ocio y musicales, además de otros tantos con un millar de mesas en
terrazas dispuestas en la calle. Este verano el consistorio ha distribuido
20.000 posavasos en los bares en los que pedían a la clientela mantener el
respeto a los vecinos. Al inicio de la campaña de sensibilización, el
Ayuntamiento multó a 36 locales de pública concurrencia y cursó 167
denuncias por incumplimiento de la ordenanza del civismo.