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La calidad acústica es uno de los aspectos pendientes de la
vivienda de Zaragoza. Pero la normativa nacional que sobre el
ruido está preparando el Ministerio de Vivienda para adaptarse
a las directrices europeas obligará a edificar --y urbanizar--
de otra manera en pocos años, incorporando nuevas tecnologías
y soluciones constructivas. Ante este panorama, el Gobierno
aragonés acaba de firmar un convenio con la Universidad de
Zaragoza para preparar y formar tanto a la propia
Administración como a todo el sector ligado a la construcción.
El nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE),
actualmente en proceso de elaboración, recogerá importantes
novedades. Y para anticiparse a ellas, la DGA firmó el pasado
16 de junio este acuerdo, que desarrollará el Grupo de
Vibroacústica de la Universidad de Zaragoza, y que incluye
"una serie de actuaciones específicas que incidirán en las
etapas de diseño de construcción y mantenimiento de los
edificios, con el objeto de garantizar la consecución de unos
adecuados parámetros de calidad acústica en la edificación en
nuestra comunidad autónoma".
Desde el incremento de los niveles de aislamiento en
paredes interiores, fachadas o las propias bajantes y tuberías
a la adecuación del cuarto de máquinas, pasando por la
instalación del aire acondicionado o de suelos flotantes.
CAMBIOS EN LA DEMANDA "Si hasta ahora, los criterios que
predominaban a la hora de comprar un piso eran los estéticos y
por supuesto el precio, la demanda social está variando y
comienza a abarcar también el confort acústico", afirma
Francisco Javier Martínez, director del Grupo de Vibroacústica
de la universidad, equipo puntero en España en temas
acústicos.
Cuatro son los ejes de actuación para el desarrollo del
convenio firmado. El primero es la colaboración entre el Grupo
de Vibroacústica y el Laboratorio de Calidad de la Edificación
de la Diputación General de Aragón en el ámbito de la
formación, investigación y asesoramiento técnico.
También se desarrollará el programa de actividades
denominado Buda (Buen Desarrollo Acústico), cuyo objetivo
básico es la implantación en Aragón de las Buenas Prácticas
Acústicas en la Edificación. Una tarea que contará con grupos
de trabajo sectoriales integrados, entre otros, por colegios y
asociaciones profesionales, fabricantes de equipos,
instalaciones y materiales de construcción o los propios
usuarios.
Un tercer punto es la preparación estratégica de la entrada
en vigor del CTE, de la Ley 37/2003 del Ruido y de una
previsible futura ley autonómica que desarrolle estos
contenidos. Y el cuarto es la colaboración entre el Grupo de
Vibroacústica de la Universidad de Zaragoza y el Servicio de
Arquitectura y Rehabilitación de la DGA en el ámbito de la
investigación y asesoramiento técnico.
En la actualidad, los parámetros sobre el ruido en la
vivienda se rigen por la Norma Básica de la Edificación de la
década de los 80, que han quedado obsoletos por sus
planteamientos poco ambiciosos y técnicamente insuficientes.
En cuanto a la Ley del Ruido del 2003 establece unos plazos de
adaptación muy amplios para hacer efectivos los nuevos
requerimientos.
SIN MAYORES COSTES Así, lo que se pretende obtener son unos
hogares mucho más silenciosos, basados en un nuevo concepto
arquitectónico del edificio. "Con el mismo dinero se puede
ofrecer mayor calidad de vida", asegura Martínez. Y pone como
ejemplo el que hoy en día los suelos se construyen
directamente sobre el forjado, "es decir, que si al vecino de
arriba se le caen unas monedas, el de abajo lo oirá", cuando
el problema se soluciona con un suelo flotante. "Toda
vibración o ruido tiene solución, y en la mayoría de los casos
no es nada complicada", añade.
La redistribución interior deberá ser rediseñada con
soluciones constructivas adecuadas. Pero también el aspecto de
insonoridad exterior es importante, sobre todo en aquellas
zonas urbanas en donde el mapa del ruido marque niveles altos
de este tipo de contaminación.
Es en estas áreas concretas --aledaños de vías rápidas de
tráfico o de aeropuertos o rutas de aviones-- en donde el
Ejecutivo aragonés endurecerá en un futuro las condiciones
para el mejor aislamiento de las fachadas de los inmuebles.
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