El juzgado de los Contencioso Administrativo
número 1 de Santa Cruz de Tenerife dictó un auto que deniega
la suspensión cautelar de los actos callejeros del Carnaval
tinerfeño, a pesar de que reconoce que los vecinos de dicha
zona van a seguir "soportando los excesivos ruidos de la
fiesta".
El auto señala, aludiendo a la Ley de
Enjuiciamiento Civil, "que no se acordarán medidas cautelares
cuando con ellas se pretenda alterar situaciones de hecho
consentidas por el solicitante durante largo
tiempo".
"Ante la improvisación y precipitación con la
que se ha formulado el recurso hay que inclinarse por la no
suspensión, aunque ello suponga para los vecinos seguir
soportando los excesivos ruidos de la fiesta, que en su caso
podrán obtener una indemnización, o que el Carnaval está por
encima de sus derechos fundamentales y un año más han de
sacrificarse en beneficio de la fiesta y todos sus
participantes", asegura el juez en el auto.
El juez
alude también a que el Carnaval viene celebrándose siempre en
el mismo lugar y sus fechas son igualmente
conocidas.
"Los vecinos vienen consintiendo esta
situación desde siempre sin advertencia formal alguna de que
se van a oponer a que se continúe celebrando la fiesta en la
zona centro igual que los años anteriores", agrega el
juez.
Ocho comunidades de vecinos y una docena de
particulares del centro de Santa Cruz de Tenerife solicitaron
el pasado 22 de enero, ante el mencionado tribunal, medidas
cautelares para suspender los actos callejeros del Carnaval
por atentar, según los denunciantes, contra su descanso y su
tranquilidad.
El abogado de los vecinos, Felipe Campos,
declaró que los vecinos habían soportado durante muchos años
las molestias y que antes o después llegaría una reclamación a
los juzgados.
Por su parte, el concejal de Fiestas del
ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Bruno Piqué, se mostró
"dolido" por la demanda judicial y se extrañó de que los
vecinos no se hubieran puesto de acuerdo con él para tratar el
asuntos.