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| Agencias
SANTA
CRUZ DE TENERIFE
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife
ha comenzado a hacer ruido sin que hayan empezado siquiera los
pasacalles. El ruido tiene forma de auto de suspensión
cautelar. Un grupo de vecinos y el Ayuntamiento se enfrentan
por el cambio de ubicación de los actos nocturnos y musicales
ante los muchos decibelios que pueden generar. Ante esto, el
Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) llamó ayer a
la calma vecinal y aseguró en un comunicado que la suspensión
es "cautelar" y referente sólo a determinados actos.
También ha pedido "calma, tranquilidad y respeto" el
alcalde, Miguel Zerolo. Pero reclama, al tiempo, una solución
"racional". "No se puede celebrar un Carnaval sin música",
dice. Las limitaciones de sonido a las que aduce el auto "ni
se pueden exigir, ni se pueden aplicar, ni se pueden
controlar, ni es posible concebirlas para alguien que conozca
mínimamente el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife".
En
sentido, la Ley del Ruido es clara, y prevé excepciones cuando
se traten de "actos de especial proyección oficial, cultural,
religiosa o de naturaleza análoga". De hecho, así lo subrayó
ayer en un comunicado el Ministerio del Medio Ambiente, del
que se traduce un claro posicionamiento del Gobierno hacia el
Ayuntamiento chicharrero.
Ante la gran controversia
suscitada, el TSJC aclaró ayer que "provisionalmente" se ha
restringido la organización "de actos musicales nocturnos en
el centro de la ciudad", pero que "las comunidades de vecinos
demandantes no pretenden la suspensión ni de la Gala de la
Reina, ni del Coso o la Cabalgata". No obstante, todas las
partes implicadas se reunirán el próximo lunes para tratar de
llegar a un acuerdo y adoptar "una decisión definitiva".
Precisamente el abogado de los denunciantes, Felipe
Campos, aseguró ayer que si el alcalde quiere llegar a un
acuerdo le espera "con los brazos abiertos". El abogado indicó
que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife "no sólo no
respeta el auto, sino que ha iniciado un camino peligroso de
alarma social" al no intentar llegar a un acuerdo.
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